Cuatro iglesias históricas de Verona

Todo aquel que haya visitado cualquier ciudad italiana sabe que, vaya por donde vaya, se encontrará una iglesia, una catedral, un baptisterio o un campanile… o todo a la vez. A los españoles esto no nos sorprende, ya que estamos acostumbrados a ver iglesias en nuestras ciudades, y todos los pueblos, por pequeños que sean, tienen su iglesia, más o menos rica, más o menos bien conservada y más o menos grande (aunque lo habitual es que dentro quepa toda la población del municipio y sobre espacio).

Verona no es una excepción, por supuesto. La importancia de esta ciudad a partir de la época romana ha permitido la edificación continuada de todo tipo de templos (cristianos, a partir de la cristianización del Imperio Romano) y de los edificios anexos, por lo que la ciudad está plagada de edificios religiosos.

Con el fin de mantener y divulgar este patrimonio se creó la Associazione Chiese Vive, que propone un recorrido por las cuatro “Iglesias Históricas” de Verona. Por módico precio (6 € por la entrada en las cuatro me parece módico de verdad, sobre todo si se emplea en su restauración, mantenimiento y divulgación) es posible hacer un recorrido por siglos de arquitectura véneta. Y es que la historia de los cuatro edificios es la historia del desarrollo de la arquitectura religiosa desde los primeros templos paleocristianos hasta nuestros días.

Como podréis comprender, mi fuente de información sobre los acontecimientos históricos que originaron su construcción y todos lo avatares posteriores ha sido la documentación que la Associazione Chiese Vive pone al alcance del público. No pretende este post ser el resultado de un estudio en profundidad de cada uno de ellos, ya que muchos anteriormente lo han hecho, seguramente mejor de lo que lo podría hacer yo. Se trata simplemente de continuar con la labor de divulgación de esta Asociación, ya que entiendo que es un ejercicio que se debería hacer con todo el Patrimonio, de cualquier lugar del mundo, para despertar la inquietud, el interés o el amor incondicional por el Patrimonio Mundial, que es el de todos (Tranquilidad, cuando tenga oportunidad continuaré haciéndolo con el patrimonio español, igual que espero que algún italiano esté escribiendo un blog similar a éste sobre España).

Para entender los edificios en algunos casos no es suficiente con las fotos incluidas: el espacio es limitado y este no es un blog (sólo) de fotografía. Os recomiendo que paralelamente a la lectura visitéis mi albúm en Flickr, al que podéis acceder desde la columna de la derecha.

Comenzaremos el recorrido por la Basílica de San Zeno, cuyo origen se remonta al enterramiento paleocritiano de San Zeno, obispo de Verona a mediados del siglo IV. Diversos sucesos modificaron la estructura y la composición del conjunto hasta el levantamiento de la Basílica con la estructura actual a finales del siglo XI y durante todo el siglo XII.

El edificio tiene planta basilical de tres naves, que se muestran claramente en la armoniosa composición de la fachada, cuyos elementos más importantes son el pórtico, muy característico de la región del Véneto, y el gran rosetón central, de clara influencia gótica, ejecutado con posterioridad al conjunto de la Basílica y que supuso el levantamiento de la nave central.

El claustro adosado al templo es uno de los pocos restos, junto con la torre de la Abadía, del pasado monástico del conjunto.

Claustro de la Basílica de San Zeno - VeronaBasilica de San Zeno. Claustro

En la gran nave central destaca el orden alternado de estilizadas columnas y grandes pilastras compuestas sobre las que descargan los altos muros de la nave central y la magnífica cubierta artesonada de madera. Al fondo, rompiendo la caja que forma la canónica planta basilical, se levantó a finales del siglo XIV la Capilla Mayor, cubierta por bóvedas nervadas góticas profusamente decoradas, como es habitual en el gótico italiano al contrario que en el resto de Europa.

En el retablo se encuentra la Majestuosidad de la Virgen, de Andrea Mategna, una de las obras maestras de la pintura renacentista del noreste de Italia.

La iglesia cuenta con tres niveles: el nivel de acceso, que ocupa gran parte de las naves, el nivel superior, reservado en su día a la nobleza y el clero, y la cripta. Esta última data del siglo X y está levantada con elementos recuperados de edificios anteriores.

Tanto el interior como el exterior del edificio destacan por la sobriedad de sus formas, pero la utilización de los diferentes tipos de piedra y fábrica y el colorido aportado por la decoración,  aumentan la sensación de ligereza ya presente por la altura y la iluminación, más propias del gótico que del románico. Es de suponer que en un principio la iglesia fue bastante más oscura y que las modificaciones llevadas a cabo en los siglos XIII y XIV son las que la han dotado de su actual presencia, sobre el trazado basilical original.

Basílica de San Zeno - VeronaBasilica de San Zeno. Nave central

Basílica de San Zeno - VeronaBasilica de San Zeno. Bóveda sobre el Altar Mayor

Al igual que la Basílica de San Zeno, la Catedral de Santa María Matricolare se levanta sobre el emplazamiento de previo de lugares de culto romanos y paleocristianos. En realidad, podemos hablar de un auténtico conjunto catedralicio que incluye también a la Iglesia de San Giovanni in Fonte (el Baptisterio), la Iglesia de Santa Elena, el claustro de los Canónigos y la Biblioteca Capitular. La Catedral adquirió su configuración actual, de planta basilical con un gran ábside en cabecera, tras el terremoto de 1117.

Las tres naves que la forman están cubiertas por bóvedas de crucería sencilla. En la nave central, los arcos perpiaños ligeramente apuntados y la planta sensiblemente cuadrada de los tramos indican que los arcos diagonales deben tener una geometría muy cercana a la semicircunferencia. En el caso de las naves laterales, de gran altura, los tramos son claramente rectangulares, lo que explica la pronunciada forma apuntada de los perpiaños.

Duomo de Verona - Nave centralDuomo de Verona. Nave principal

La profusa decoración interior data de los siglos XV y XVI, así como la construcción de las dos grandes capillas laterales, cubiertas ambas por cúpulas de planta oval sobre pechinas, adaptándose a la planta rectangular, propias de la arquitectura barroca de esa época.

Cúpula de la Capilla de la Virgen del Pueblo. Duomo de Verona Duomo de Verona. Cúpula barroca sobre la Capilla de la Virgen del Pueblo.

Del resto de los edificios que componen el conjunto merece una mención el Baptisterio de San Giovanni in Fonte. Construido a principios del siglo XII, está formado por tres sencillas naves separadas por sencillos arcos de medio punto y cubiertas por armaduras de madera. Como elemento estructural destaca la perfecta bóveda de fábrica del ábside, por su geometría y por la materialidad que le otorgan las hiladas de ladrillo que la forman.

En el centro de la nave principal se encuentra la gran pila bautismal, de forma octogonal y tallada en un solo bloque de mármol. Una joya de la escultura románica.

Baptisterio del Duomo de VeronaDuomo de Verona. Interior del Baptisterio

La Iglesia de Santa Anastasia, como no podía ser de otra manera, se levanta sobre dos templos anteriores, uno dedicado también a Santa Anastasia y otro a San Remigio. Se trata de la Iglesia más grande Verona, comenzada a construir en la última década del siglo XIII y cuyas obras se prolongaron durante aproximadamente dos siglos, a pesar de lo cual nunca se finalizó, ya que la fachada permanece incompleta.

Se trata de un magnífico ejemplo del gótico italiano. Sus tres grandes naves están cubiertas por bóvedas de crucería atirantadas con los paños de plementería decorados con pinturas, sobre los que se marcan los nervios. De la misma manera los arcos perpiaños y formeros se encuentran decorados tanto en los alzados como en el intradós.

Este sistema de cobertura se apoya sobre grandes columnas lisas de marmol rojo, de forma que se asemeja a la bóveda de un bosque sobre los estilizados fustes de los árboles.

La iglesia cuenta con una importante colección de obras de arte, entre las que destaca el fresco San Jorge  y la Princesa, obra maestra de Pisanello.

Iglesia de Santa Anastasia - VeronaIglesia de Santa Anastasia. Nave central

Iglesia de Santa Anastasia - VeronaIglesia de Santa Anastasia. Bóveda sobre el crucero

A orillas del rio Adige se encuentra la Iglesia de San Fermo. La peculiaridad de este edificio es que, en realidad, contiene dos iglesias de estilo románico: la inferior, para la conservación de las reliquias de San Fermo y San Rústico, y la superior, para el culto y celebraciones habituales. Fueron levantadas entre los años 1065 y 1143, y la superior, que se puede visitar actualmente, se  reedificó a mediados del siglo XIII sobre los restos de la anterior.

Así, los absides laterales son románicos, restos probablemente de la primera iglesia, y el ábside central es gótico. Por su parte, el interior de la Iglesia superior se ha reformado con el paso del tiempo, añadiendo altares y capillas funerarias, en su mayor parte de estilo renacentista.

La continua sucesión de intervenciones y la demora en el tiempo de su construcción se refleja en la variación de los materiales empleados, muchos de ellos reutilizados.

Las bóvedas de los ábsides y las capillas laterales están decoradas con frescos, la mayor parte de ellos del siglo XIV con motivos típicos de la orden franciscana, que en esa época habitaba el monasterio al que pertenecía la iglesia. La cubierta de la única nave que forma la iglesia es un complicado artesonado de madera que forma una bóveda atirantada.

Iglesia de San Fermo - VeronaIglesia de San Fermo. Fachada

Iglesia de San Fermo - VeronaIglesia de San Fermo. Bóvedas sobre el ábside lateral

Estos cuatro grandes edificios forman un recorrido completo sobre la historia de la construcción religiosa de la ciudad de Verona, con los propias características dentro de la región del Véneto. Se trata de un conjunto muy heterogéneo, debido sobre todo al desarrollo de las construcciones durante largos periodos de tiempo, y entendidas como conjuntos y no como edificios individuales.

En todos los casos se puede observar una superposición de estilos que, si bien puede resultar extraña en algunos casos, forma conjuntos armónicos y bien solucionados (en casi todos los casos, aunque no todos). La idea de la convivencia de los estilos, aceptada con naturalidad cuando se trata de edificios históricos, se convierte en un tema complejo cuando se incluye la arquitectura contemporánea. Pero creo que no es el momento de desarrollarla, será objeto de otro post en el que comentaremos ejemplos de todas las épocas.

Si tenéis tiempo os aconsejo que, con las imagenes en la cabeza, visitéis algunas de las iglesias que, con toda seguridad, tenéis cerca. Os daréis cuente de las grandes diferencias que, sobre las mismas bases estilísticas, existen entre diferentes países (y entre regiones, por supuesto).

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.

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Carlo Scarpa y el museo de Castelvecchio (Verona)

Continuando con el “percorso” por el noreste italiano, no podía faltar la visita a Verona. Se trata de una de las ciudades más prósperas de Italia y, al mismo tiempo y como no podía ser de otra manera, cuenta con un patrimonio  historico importantísimo.

Hoy no voy a contar nada sobre los edificios de época romana, como la Arena, sobre las grandes iglesias de todos los estilos, los palacios ni, por supuesto, la casa de Giulietta. Hoy nos vamos a un museo…

El ejemplo más importante de la arquitectura civil de Verona es el Castelvecchio (Viejo Castillo), construido a mediados del siglo XIV. El edificio por si mismo es digno de una visita, de un paseo por el patio de armas, las torres o las murallas, pero la sorpresa se encuentra en el interior. Dos de las alas del castillo se encuentran ocupadas por el Museo Cívico de Arte.

Museo de Castevecchio - Cortile

¿Y vamos a pagar por entrar en un museo con todo lo que hay que ver? Pues si, y no te vas a arrepentir.

En el interior se encuentran importantes obras de artistas como Pisanello, Bellini o Tintoretto pero, a decir verdad, en las dos ocasiones en que lo he visitado apenas me he fijado en el contenido. Éste ha sido ampliamente superado por el continente.

Museo de Castelvecchio - Interior

La rehabilitación de las alas del castillo y del patio para acoger el museo se desarrolló durante más 15 años, desde 1957 hasta 1974, aunque la apertura del museo fue anterior. El encargado del diseño y de la redacción de los  proyectos fue el arquitecto veneciano Carlo Scarpa (1906-1978).

Se trata de una actuación en un edificio que, a partir de su origen medieval, ha tenido una historia compleja que poco a poco lo ha transformado en lo que actualmente es. En este enlace encontraréis un interesantísimo artículo (en inglés) que narra el desarrollo del edificio y su influencia en la rehabilitación llevada a cabo por Scarpa.

La lectura de la historia le da un sentido especial a la posterior lectura del edificio. Es una pena que no se explique antes de entrar a visitarlo.

La rehabilitación llevada a cabo parte del respeto inicial por lo existente. Los nuevos elementos que forman la obra conviven con los antiguos pero, en apariencia, sin llegar a modificarlos: los pavimentos modernos y los falsos techos no tocan los muros, las carpinterías se deslizan sobre ellos, las escaleras parecen flotar.

Museo de Castelvecchio - Carpinterías

Museo de Castelvecchio - Escalera

Incluso las obras se colocan sobre elementos modernos que las separan de los paramentos, consiguiendo magnificar su presencia.

Todos los elementos presentes forman parte del proyecto inicial. Marcos, pedestales, caballetes o mesas fueron diseñados específicamente para cada obra y forman parte del conjunto arquitectónico.

Museo de Castelvecchio - Interior

Este efecto lo utiliza en dos sentidos: la separación de los elementos parte del respeto por lo antiguo y la voluntad de ponerlo en valor, pero simultáneamente logra que los elementos modernos cobren una especial importancia. Y lo alcanza a partir la materialidad y de la atención al detalle.

Partiendo de una obra de fábrica cerámica y madera, utiliza elementos específicos de acero, hormigón y vidrio para enfatizar o esconder los elementos que desea. Se trata de una actuación dirigida y premeditada.

Por ejemplo, en la foto siguiente, la potente carpintería de acero no hace otra cosa que revelar la existencia de un acceso que, de otra forma, habría pasado por un simple arco de medio punto.

Museo de Castelvecchio - Pasarela y carpinterías

De la misma manera, utiliza las texturas y el color para diferenciar los recorridos de lo existente. Las losas de hormigón parecen ligeras al flotar separadas de los muros fábrica y la línea de las carpinterías de acero negro enmarca los elementos sobre los paramentos.

La atención por los detalles, la sutileza de la composición y la utilización de la luz y la importancia de la elección de los materiales indican la influencia de la cultura japonesa, así como de la arquitectura de Frank Lloyd Wright.

Museo de Castelvecchio - Patios

Pero esta actitud de respeto esconde la verdadera realidad del edificio existente antes de esta rehabilitación. A principios de siglo ciertas actuaciones incluyeron elementos que nunca pertenecieron a la historia del edificio, en una restauración que, en base a las actuales ideas, es cuanto menos discutible. Por ejemplo, los grandes arcos góticos de las fachadas no pertenecieron nunca al castillo, sino que fueron tomados de un edificio cercano.

En lugar de eliminar estos elementos, superpone al interior la potente carpintería de acero, separada, que se convierte en la más importante. A partir de esta idea (y de las palabras del propio Scarpa) se puede entender que la superposición de elementos también busca, intencionadamente, la puesta en valor de la propia obra.

Museo de Castelvecchio - Escalera

Mención especial merece el diseño del patio que separa las galerías del museo. La definición de los recorridos, mediante plataformas, balcones y pasarelas es una obra maestra del diseño, con una especial atención a la utilización de los materiales, al detalle de los encuentros, a la luz y la perspectiva.

A partir de un simple patio rectangular compone una estructura tridimensional de recorridos complejos y de visuales, dominados siempre por la estatua ecuestre de Cangrande della Scala, un prohombre de la sociedad Veronesa.

Museo de Castelvecchio - Pasarela

Museo de Castelvecchio - Composición

Es realmente complicado recoger en fotografías la complejidad de este espacio, pero espero que se comprenda. Si queréis ver más imágenes visitad mi álbum flirck, y si tenéis cualquier duda o comentario, estoy a vuestra disposición.

Los cientos de dibujos que acompañaron todo el proceso son una documentación de gran valor para comprender el proceso de diseño de todos y cada uno de los elementos que componen el edificio. Algunos de ellos podéis verlos en esta página web.

Este es uno de los edificios que más me han impresionado al visitarlo, a pesar de que ya lo conocía por fotografías. Espero que os haya gustado y que, si pasáis por esta zona de Italia, no os vayáis sin visitarlo. Después podéis ir a tocarle el pecho a la estatua de la casa de Giulietta, pero ya no os importará tanto…

* Todas las fotografías son obra del autor. En el caso de que alguien las quiera utilizar, adelante. Se agradecería en cualquier caso que se avisara con anterioridad y se nombrara al autor. Gracias.